En Caracas se planta la semilla de la América nueva

Envía cumbre fundacional de la CELAC un saludo al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, a quien Chávez calificó de gran campeón de América, de nuestra unidad

Autor:

René Tamayo León

CARACAS.—Con la fundación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) estamos poniendo la piedra fundamental de nuestra unidad, señaló el presidente Hugo Chávez Frías, en la ceremonia de instalación del ente, a la que asisten delegaciones de los 33 países fundadores, representados por más de una veintena de presidentes y primeros ministros de la región y varios cancilleres.

«Vacilar —agregó— sería perdernos. Este es el camino, la unidad, solo la unidad nos harás libre, independientes.

«El sur es un concepto mucho más que geográfico, es histórico», dijo al inicio de su intervención.

También alertó que hasta ahora los esfuerzos por la unidad, «tan ansiada, tan luchada, tan bregada en estos doscientos últimos años, siempre se habían estrellado contra fuerzas más poderosas, intrigas, acciones externas, pero también contra nuestras debilidades; nuestra falta de conciencia, de voluntad de poderío».

«Aprovechemos esta segunda oportunidad», sentenció.

Chávez reafirmó el rumbo de la CELAC como un espacio común, con el propósito de profundizar la integración y la unidad política, económica, social, cultural, a través de compromisos y acciones conjuntas para la promoción del desarrollo sostenible en un contexto de solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política.

Señaló así que el Plan de acción que adopte la Cumbre pase a formar parte del plan de trabajo diario de cada gobierno, «que no se archive en una gaveta, como si nada hubiera ocurrido».

FIDEL, GRANDE DE AMÉRICA

El Presidente venezolano envió un saludo al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, a quien calificó de gran campeón de América, de nuestra unidad, pronunciamiento que fue seguido de un sentido aplauso del público, puesto de pie en la sala principal del complejo teatral Teresa Carreño.

También recordó que un 2 de diciembre, pero de 1956, en las costas de Cuba desembarcaba el yate Granma. «Saludamos a la tripulación de combatientes del Granma, y aquí está uno de ellos», dijo refiriéndose al Presidente cubano, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

PROYECTO BOLIVARIANO VS. PROYECTO MONROÍSTA

El líder de la Revolución Bolivariana significó que la CELAC se constituye como «espacio político, económico, geopolítico, tal cual era el proyecto de Bolívar». Recordó así, como otra casualidad histórica  —esta negra—, que otro 2 de diciembre, pero de 1823, se pronunció la doctrina Monroe de «América para los Americanos».

Llamó a impedir, con la fundación de la comunidad regional, cualquier obstáculo que impida o retarde la unidad. Digamos no —defendió. «No a la cizaña, a la intriga, esa que permitió al monroísmo imponerse y sepultar bien hondo el proyecto de nuestros próceres».

«El proyecto de ellos —agregó— es el nuestro de hoy. Juntemos el saber. Conozcamos de nuestros potenciales y sabremos de nuestra fortalezas».

«Este camino es el único camino, con sus variantes, con sus diversidades». Estamos, añadió, ante una unión sustantiva: la unidad económica, política, social, cultural, pero que tendrá su impulso vital en los pueblos, de donde emanan la mayor fortaleza.

DEL BRAVO AL MAGALLANES

La instalación oficial de la CELAC estuvo a cargo del presidente mexicano Felipe Calderón, quien se refirió al acontecimiento como de enorme trascendencia para la vida institucional de nuestras naciones.

Calderón hizo un recorrido histórico por los procesos independentistas y los esfuerzos de integración en los últimos dos siglos; y el camino recorrido en el último trienio, desde 2008 a la fecha, para llevar a feliz término la constitución del bloque regional.

«El futuro está en el Nuevo Mundo, vayamos hacia adelante en la integración», señaló antes de finalizar su discurso, el cual concluyó recordando las últimas líneas del ensayo martiano Nuestra América: «del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semí, por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mar, la semilla de la América nueva».

 

 

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.