Bolivia espera regresar a la normalidad tras días de tensiones

El coronel Víctor Maldonado, desmintió rumores sobre unidades cerradas y adelantó que desde el amanecer de este lunes los policías cumplirán con sus turnos normales en las tareas de seguridad ciudadana

Autor:

Juventud Rebelde

LA PAZ, junio 25.— Bolivia vive hoy una jornada trascendental en busca del regreso a la normalidad, luego de varias fechas marcadas por un motín policial en busca de aumento salarial, aprovechado por la oposición para desestabilizar al Gobierno, según PL.

A pesar de que el Comandante General del referido cuerpo, el coronel Víctor Maldonado, anunció desde la noche anterior que todas las unidades volvían a la normalidad, solo este lunes se sabrá con certeza si en realidad los amotinados en todos los departamentos del país regresaron a sus puestos.

Maldonado indicó que la semana comenzaría como otra cualquiera, desmintió rumores sobre unidades cerradas y adelantó que desde el amanecer de hoy los policías cumplirán con sus turnos normales en las tareas de seguridad ciudadana.

Al mismo tiempo, garantizó la seguridad de las entidades financieras, las labores de unidades de tránsito, bomberos y patrullas.

A pesar del optimismo del jefe policial, prevalece aún un poco de recelo entre la población por la situación que se vivió la víspera, luego de la firma de un acuerdo entre los amotinados y el Gobierno, para poner fin a las protestas a cambios de la satisfacción de sus demandas.

En un primer momento, en cuarteles de diferentes departamentos no se aceptó el pacto, sobre todo porque alguno de los representantes de los agentes en las negociaciones comentó que firmaron bajo presión del Gobierno, entre ellos la líder de la organización de Mujeres de Policías, Guadalupe Cárdenas.

Al mismo tiempo, varias de las personalidades más importantes del Gobierno, entre ellas el presidente Evo Morales, revelaron planes de golpe de Estado, alimentados por la oposición, a la cual culparon de encontrarse detrás del amotinamiento, que tomó un rápido matiz político.

Morales comunicó a la población la gestación de un golpe y mencionó información de inteligencia que aseguraba conspiraciones para asesinar al ministro de Gobierno, Carlos Romero, atacar unidades de las Fuerzas Armadas y el Palacio Quemado con la intención de ponerle fin a su gestión.

Las declaraciones del mandatario fueron respaldadas por la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, por el propio Romero, y por las presidentas de ambas cámaras de la Asamblea Legislativa.

Al mismo tiempo, los dirigentes de las principales organizaciones sociales anunciaron marchas de respaldo al Gobierno y en defensa del proceso de Cambio, las cuales, de producirse, reservarán aún una jornada de lunes convulsa en el país, sin que se pueda descartar enfrentamientos.

Por otra parte, la llegada inminente a la capital de la novena marcha de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano le agrega un poco más de pimienta a la situación por el conocido apoyo de los principales partidos opositores a la misma y sus abiertas intenciones políticas.

Los marchistas, quienes dicen defender la intangibilidad del Territorio Indígena y Parque Nacional Isisboro-Sécure (Tipnis), pretenden reunirse con el presidente para plantearles sus demandas pero su llegada a La Paz no es bien vista por buena parte de la población.

La marcha cuenta desde sus inicios con financiamiento demostrado de partidos opositores y sus dirigentes mantienen estrechas relaciones, entre otros, con el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, crítico acérrimo del presidente Evo Morales.

A pesar de todo, prevalece el optimismo entre los capitalinos, quienes salieron temprano a sus labores habituales, luego de días de tensión e incertidumbre.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.