Mientras esperamos por el nombre del fascista que nombrará George W. Bush como nuevo Fiscal General, la prensa norteamericana informa subrepticiamente que el FBI incluyó unas 20 000 personas en su lista de posibles terroristas.
El período de las vacaciones escolares siempre es bienvenido en cualquier lugar. En Cuba, donde casi toda la población está vinculada a algún sistema de superación, es poco menos que un acontecimiento.
Así exhiben su clave los neonazis en Muelgen. Foto: Reuters
Protestas contra el TLC frente al tribunal supremo de Elecciones. Foto: Reuters
Ciertos lectores quieren que continúe el tratamiento a «las puertas cerradas». Nunca un tema había suscitado tanta correspondencia hacia esta columna. Me honra. Muchos de cuantos escriben enriquecen, o mejoran, el enfoque del autor. A todos no les podré dar cabida. Pero quizá en su momento esas ideas me sirvan, como me sirve ahora un mensaje anónimo, el único que discrepa de lo que he dicho.
No sé si lo que gravitó en mí fue ese manantial de ocio que nace en el verano, el cual invita no a la haraganería, pero sí a la recreación «desmedida» y a muchas cosas más que no diré. Lo cierto es que me embullé, con conocidos y amigos, a practicar voleibol.
La ciudad de Amiens, famosa por su imponente catedral gótica —la más grande de toda Francia— está en los titulares por estos días, y no precisamente por cuestiones de bella arquitectura.
A un crítico de teatro amigo lo irritó sobremanera la reciente decisión del jurado de un programa humorístico televisivo de pasar a la siguiente ronda de competencia al, a juicio de mi compañero, «menos competente» de los participantes.
He visto a un niño con una argolla en la oreja izquierda.
Ahora que se acerca el 23 de agosto, aniversario 47 de la Federación de Mujeres Cubanas, me pregunto: ¿por qué apenas se habla de las amas de casa? Sin embargo, ¡cuánto merecen ellas que se les reconozca y estimule! Por razones de pragmatismo, el lente público apenas las tiene en cuenta en sus primeros planos. Rara vez se les reserva espacio en los agasajos y en las distinciones. Por su parte, el almanaque está todavía por ofrendar 24 horas en su honor.