Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Ricardo Ronquillo Bello
Ricardo Ronquillo Bello
ronquillo@juventudrebelde.cu

El discurso mediático revolucionario, para que se legitime, tiene que estar especialmente vinculado con la realidad. No puede enajenarse o enmudecer ante las complejas geografías sociales que deciden la plenitud de la justicia en el socialismo. Esa será también responsabilidad del nuevo Instituto de Información y Comunicación Social

Cuba

El proyecto socialista nacional enfrenta uno de sus momentos más complejos, desafiado a demostrar que alcanzó madurez suficiente para sobrevivir a su liderazgo histórico y que el orden constitucional refrendado por amplia mayoría es tan perfectible como irrevocable

Cuba

Desde la confabulación mafiosa entre medios, jueces y militares en la Argentina de los años 70 se gestaban las dictaduras mediáticas embriagadas ahora mismo por provocar un estallido social en Cuba

 

Internacionales

Si los propósitos de la operación político-comunicacional en marcha se cumplieran el primer acto simbólico, no lo dudemos, sería posar nuevamente el águila de donde la espantó la increíble fuerza de un pueblo pequeño y pobre materialmente, que tuvo la osadía y la entereza moral de cambiar su destino

Cuba

Triste patria sería la que tuviese el odio por sostén, nos dejó dicho el siempre amoroso, hasta para convocar a los cubanos a la batalla por la libertad, Apóstol de Cuba. Ese es el sentimiento que, pasada la conmoción y hasta la confusión inicial de los sucesos recientes, invade a la mayoría noble, generosa y digna de este pueblo

Cuba

Cuba busca avanzar hacia más socialismo. Las fracasadas experiencias del modelo en otras geografías confirman que socialismo y elitismo son, definitivamente, como aceite y vinagre

Cuba