Metáforas del verano

Luego de desandar varios kilómetros, aún con extremo calor, prefiero caminar que lidiar con un ómnibus

Autor:

JAPE

El intenso calor hace de las suyas y comienzas a ver espejismos por doquier. En realidad se trata de metáforas veraniegas, pues el cubano es todo poesía.

Luego de desandar varios kilómetros, porque aún con extremo calor prefiero caminar que lidiar con un ómnibus, llego a una cafetería donde expenden refresco gaseado. Me extrañó no ver cola para tan preciada oferta, pero mientras más me acercaba pude divisar un cartel (escrito a mano en cartón corrugado) que anunciaba: El refresco está al tiempo. ¿Al tiempo de qué? ¿De conga, vals, de guaracha?, me pregunté internamente y el dependiente me explicó:

—¡Al tiempo, que no está frío! El problema es que con tanto calor la máquina de enfriamiento se rompió y solo está funcionando el compresor que mezcla el agua gaseada y el sirope que da sabor.

—¿Y qué sabor es?, pregunté.

—Es de limón, pero apenas se siente porque la esencia está preparada desde ayer y ya está floja.

—¿Pero tiene burbujitas?, indagué pensando en llevarme un poco y enfriarlo en la casa. El sabor no importa, al final todos saben igual: a nada. El dependiente me miró desorientado. ¿Quiero decir que si está gaseado?

—Ah, no mucho porque como la máquina está rota, el gas no llega con fuerza a la mezcla.

—Ahhhh, entonces…, si no está frío, ni tiene sabor, ni está gaseado, y hay cerca de 40 grados de temperatura ambiente… ¡dejen la metáfora! ¿Dónde está el refresco al tiempo? ¡Ustedes lo que están vendiendo es agua hirviendo!

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.