El cine no va a morir

El estreno de la obra teatral Humo forma parte del programa colateral del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

«El cine no va a morir y menos ahora», asevera Luis, convencido, aunque otros canales para la creación se abran paso, y las nuevas generaciones prefieran en no pocas ocasiones la soledad de una computadora y no la magia de una sala.

«¡Abajo la ficción», clama Augusto, porque el pesimismo de una vida frustrada lo ha llevado a ser severo, incluso, consigo mismo, sin que ello le cercene (por suerte) sus buenos recuerdos.

Ambos, Luis y Augusto, coinciden en un derruido cine de barrio, con el fin de fumigar el lugar y cerrarlo, porque se ha convertido en un foco de vectores. Pero los dos, más allá de su meta laboral, no quedan inmunes ante la posibilidad de evocar sus añejos anhelos de compartir desilusiones y de soñar, porque nunca es tarde si ese sueño puede llegar.

La obra teatral Humo se nos presenta, entonces, como esa necesidad urgente de rememorar tiempos pasados para hacer despegar el futuro, para no dejar morir las esencias, para rendirle homenaje, además, al cine cubano. Es la puerta por donde todos, los actores y el público, dejarán salir sus reflexiones y no quedarán inmutables, con certeza.

El Festival de Cine de Gibara fue el escenario escogido para el estreno y con los aplausos recibidos allí, llega la puesta en escena a La Habana, como parte del programa colateral del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La primera cita es el próximo día 9, a las nueve de la noche, en Fábrica de Arte Cubano (FAC), y a partir del martes 11, durante todo el mes de diciembre, permanecerá en la cartelera de la sala Adolfo Llauradó (martes, miércoles y jueves a las siete de la noche).

Luis (René de la Cruz) y Augusto (Félix Beatón) solo necesitan dos linternas, un par de overoles uniformados, seis sillas y dos máquinas de fumigación para involucrar al espectador en el conflicto de lo que fue y ya no es, de lo que quisimos que fuera y nunca fue, de lo que ansiamos que sea y no sabemos si será. Y lo que puede parecer simple, desde una puesta en escena sin artificios ni excesos escenográficos, se trastoca en la complejidad del pensar, del sentir, del querer transformar.

La idea de Humo surgió a partir de una petición de los dos actores al joven dramaturgo cubano Yunior García, quien ha puesto a prueba su valía con anterioridad en piezas como Semen, Jacuzzi y Retrato de un hombre desnudo.

René de la Cruz y Félix Beatón cuentan a esta reportera, luego de disfrutar de uno de los ensayos, que ellos quisieron que les escribiera un texto a los dos, y aquel desde Holguín enviaba las escenas por correo electrónico. El montaje final fue justo en Gibara, días antes de que se pudiera apreciar por vez primera.

Abundan las referencias a clásicos de la cinematografía nacional desde un silbido, un tarareo, un diálogo traído a la luz, lo cual se acompaña de la proyección, en una pantalla de cuadros, de Memorias del subdesarrollo, Los sobrevivientes, Adorables mentiras, Papeles secundarios y Suite Habana, entre otros títulos.

Son siete escenas en Humo, que al decir de Yunior García, plantea «el enfrentamiento de los artistas con los aparatos burocráticos y los mecanismos que no funcionan».

Humo, una obra a todas luces nostálgica pero sin dudas inspiradora, cuenta con la dirección general del mismo García (Trébol Teatro) y de Sarah María Cruz (Teatro del Sol); el diseño escenográfico, el vestuario y la gráfica están a cargo de Reynerio Tamayo, el diseño de banda sonora es de Ricardo Ignacio, mientras que el destacado saxofonista y compositor César López es el autor de las creaciones originales.

Cine y teatro se funden en esta propuesta en la que dos actores experimentados en ambos medios asumen no solo los personajes de Luis y Augusto, sino cualquiera de los que, desde una butaca, quedan sumergidos en la misma realidad.

Haydée Milanés, la elegida

La intérprete y compositora Haydée Milanés se presentará este jueves, a las 6:00 p.m., en el teatro Karl Marx, como parte de la gala de inauguración del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

La artista sorprenderá con un repertorio preparado especialmente para la ocasión, compuesto por grandes clásicos de la canción latinoamericana.

Este año, el Festival llega a su edición número 40 y estará dedicado a la figura del gran cineasta cubano Tomás Gutiérrez Alea, «Titón».

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