May, urnas con «carburo» y dolor de estómago

Más de 46 millones de británicos están censados para participar el jueves en las elecciones anticipadas convocadas el 18 de abril por la primera ministra Theresa May a fin de afianzar su poder

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Juventud Rebelde

LONDRES, junio 7.— Un total de 46,9 millones de británicos están censados para participar el jueves en las elecciones anticipadas convocadas el 18 de abril por la primera ministra Theresa May a fin de afianzar su poder de cara a las negociaciones para la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), aunque los ataques terroristas sufridos en pocos días le han ensombrecido ese proyecto personal.

May, que gozaba de una ventaja de unos 20 puntos porcentuales cuando, confiada, «aceleró» las urnas para negociar a sus anchas con sus contrapartes europeos, aspira a ampliar su mayoría parlamentaria, actualmente de 17 diputados (tiene un total de 330) en una Cámara de los Comunes con 650 escaños, si bien algunos sondeos indican que, en contra de su objetivo, podría perder terreno.

EFE reporta que el inesperado avance de su rival laborista, Jeremy Corbyn, sugiere que los conservadores podrían reducir o incluso perder su mayoría, lo que desembocaría en un Parlamento «colgado» o bloqueado —sin ganador por mayoría absoluta— que obligaría a los pactos parlamentarios y haría más tortuoso el divorcio con la UE.

Una encuesta de la firma demoscópica Opinium otorga la victoria a los conservadores con un 43 por ciento del voto frente al 36 de los laboristas, pero otras indican que la distancia entre los dos grandes partidos se ha acortado hasta casi el empate.

Reuters refiere el llamado de May de este miércoles: «Denme su respaldo en la mesa de votación mañana para luchar por Reino Unido en Bruselas», dijo antes de advertir que, «si hacemos esas negociaciones de la manera incorrecta, las consecuencias serán terribles».

Si la primera ministra May no supera la mayoría de 12 escaños que su predecesor, David Cameron, ganó en 2015, su apuesta electoral habrá fracasado y su autoridad será socavada tanto dentro de su Partido Conservador como en las negociaciones con los otros 27 líderes de la UE.

«Cada voto por mí es un voto para una Gran Bretaña más fuerte y más independiente», afirmó la premier en su último acto de campaña en Birmingham, donde señaló que cuando los británicos vayan a las urnas habrá «una clara posibilidad de elegir entre el caos y los conservadores», puntualizó la agencia ANSA.

Según la última encuesta de IPSOS Mori, instituto de investigación de Reino Unido, los conservadores y los laboristas se mantendrían como las dos principales fuerzas políticas del país, muy por delante de los liberal-demócratas de Tim Farron y del nacionalista UKIP, capitaneado por Paul Nuttal.

La ley británica establece que tras las elecciones la reina convocará al líder del partido con más votos para que sea el próximo primer ministro del Reino Unido, lo que significa que, en teoría, este jueves los electores pueden establecer un nuevo inquilino en el ahora turbulento Downing Street.

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