La Danzonera y el penal de la discordia

Tras una polémica decisión arbitral, la Asociación Cubana de Fútbol, avalada por el reglamento competitivo, se pronunció y «acreditó el triunfo por 3-0 a Ciego de Ávila, pues los tuneros rehusaron terminar el juego»

Autor:

José Luis López

El pasado sábado, la fecha 12 del Campeonato Nacional de Fútbol se vio ensombrecida por otro lamentable incidente, de esos que ya se están haciendo tradicionales en nuestro ámbito balompédico, y que bajo ningún concepto se pueden admitir.

En la grama de La Danzonera, en Manatí, y a graderío repleto como siempre es característico allí, el equipo de Las Tunas recibía la visita del líder Ciego de Ávila. En el minuto 89, con el juego empatado a cero, el árbitro Hermes Quevedo, de categoría nacional, señaló un penal favorable al conjunto visitante.

Y ahí mismo se formó lo que todos ustedes se imaginan: la protesta generalizada de los hinchas y del equipo tunero, cuyos 11 jugadores se pararon encima del punto penal e impidieron que el balón fuera pateado para cobrarse esa falta. Y el colegiado, con buen tino, decidió dar por terminado el partido.

Yo no estuve allí, pues me encontraba en el estadio Pedro Marrero siguiendo el cotejo La Habana-Camagüey. Como la madre natura no me dotó con el don de la ubicuidad, he acudido a varias fuentes y todas indican que ese «penal de la discordia» no debió ser tal.

¿Pitó bien Quevedo, o no debió marcar la penalidad y tarjetear al jugador? Reitero que no vi la jugada. Pero lo que sí es inadmisible y sumamente reprochable es que no se pudiera terminar el juego.

Casualmente, Quevedo fue el árbitro del partido Las Tunas-Sancti Spíritus, en similar instalación, en la sexta fecha, que finalizó 3-2 favorable a los visitantes y en el cual le sacó roja directa al portero local Sandy Sánchez. Esto ya había predispuesto a los espectadores.

Este es un deporte de mucho roce, de contacto y desgaste físico. Entonces, después de 89 minutos corriendo y sudando en busca del gol del triunfo, lo más prudente y plausible, era finalizarlo.

Ante ese triste suceso, ya se pronunció la Asociación Cubana, avalada por el reglamento competitivo. «Se le acreditó el triunfo por 3-0 a Ciego de Ávila, pues los tuneros rehusaron terminar el juego», señaló una fuente radicada en la Escuela Nacional de Fútbol.

Así, los avileños aumentaron su ventaja en la cima de la tabla de posiciones, ahora con 28 unidades, además de tener un partido aplazado contra Guantánamo. Cuando al torneo nacional aún le restan seis fechas, los más cercanos seguidores del cuadro de la piña son Villa Clara (24), Camagüey (21) y La Habana (20). ¿Se escapan el volante creativo Alain Cervantes y sus coequiperos? ¿Qué me dicen?

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