23 °C
Lázaro Fariñas • digital@juventudrebelde.cu
7 de Febrero del 2012 20:34:01 CDT
Los más optimistas dicen que la mayor parte de los electores en los Estados Unidos no acuden a votar porque sienten que el sistema político implantado en este país está tan seguro que no es necesario acudir a las urnas para protegerlo. Ah, pero los pesimistas afirman que la alta abstención en las elecciones que constantemente se llevan a cabo en las ciudades, condados o estados se debe a que los ciudadanos no creen que votando vayan a cambiar nada. La realidad es que quien saca la mayor cantidad de votos, en todas las elecciones que se llevan a cabo en esta nación, es el abstencionismo.
José Alejandro Rodríguez • pepe@juventudrebelde.cu
7 de Febrero del 2012 20:31:31 CDT
«María de los Ángeles López presagia una desgracia», dije el 19 de octubre de 2011 al reseñar el alerta de la lectora, residente en Industria No. 406, apartamento 11, entre San José y San Rafael, Centro Habana, acerca del peligro de desplome de un edificio contiguo, en ruinas y deshabitado, que albergara antiguamente al hotel Regina.
Javier Dueñas •
7 de Febrero del 2012 20:35:52 CDT
«Felicidades por su crónica (Cómplice de tantos mundos... y salvación nuestra, Alina Perera Robbio, sección La Crónica, sábado 28 de enero). Debieran haber más cosas así, libres del tremendismo que ya nadie acepta, escritas con esa sencillez con que usted lo ha hecho. De esta forma los lectores devienen lectores y no meros revisores del encabezado. Éxitos». (Patricio)
Juana Carrasco Martín • juana@juventudrebelde.cu
7 de Febrero del 2012 22:30:59 CDT
Tres informaciones y un mismo tema: violaciones de los derechos humanos por parte de Estados Unidos en su peculiar guerra contra el terrorismo.
Marina Menéndez Quintero • marina@juventudrebelde.cu
6 de Febrero del 2012 21:14:32 CDT
Escuchando a los presidentes de los países del ALBA durante su encuentro en Caracas pudo palparse mejor cuál es este nuevo amanecer que vivimos en Latinoamérica y el Caribe, y por qué tenemos que saberlo aprovechar y hacerlo irreversible.
Jorge L. Rodríguez González • jorgeluis@juventudrebelde.cu
6 de Febrero del 2012 22:20:40 CDT
Una vez más el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas iba a demostrar ser esa estructura antidemocrática donde los más poderosos del mundo, que se autotitulan como la comunidad internacional, impulsan resoluciones de condena contra países del Sur, con claros fines políticos. A veces hasta engatusadoras, para lograr el respaldo de la mayoría.
Ricardo Ronquillo Bello • ronquillo@juventudrebelde.cu
5 de Febrero del 2012 2:12:26 CDT
Como el César a la entrada del Senado romano, los cubanos reciben extrañas señales de su agricultura en la portada de un nuevo año. No son nada halagüeños los «idus» de este enero para el sector.
Hugo Rius • digital@juventudrebelde.cu
5 de Febrero del 2012 2:13:34 CDT
Bienaventurados sean los inventores verdaderos, esos seres especiales con raudales de patriótica tenacidad que consagran sus vidas a desplegar ingeniosidad y talento para el bien común. Junto a innovadores y racionalizadores, en haz de asociación, han constituido una importante fuerza productiva, aunque no siempre reconocida en toda su magnitud y cuyos aportes, las más de las veces, han compartido el mismo lecho con útiles investigaciones académicas: la gaveta del olvido.
Osviel Castro Medel • digital@juventudrebelde.cu
5 de Febrero del 2012 2:14:24 CDT
Hace dos años, el 7 de febrero de 2010, escribí en estas páginas rebeldes sobre una moderna «cola loca informática» que estaba haciendo daño allende las aulas, los informes y hasta las bocas de ciertas personas.
Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu
4 de Febrero del 2012 20:04:15 CDT
El transporte regular de pasajeros entre La Habana y Matanzas quedó establecido el 7 de febrero de 1818, gracias a una diligencia que hacía el viaje todas las semanas, aunque desde el siglo XVI era posible cubrir la ruta por el camino llamado de Tierra Adentro.
Enrique Milanés León •
3 de Febrero del 2012 23:25:04 CDT
Hace unos 20 años, lejos de aquí, el viejo Gera todavía vivía a dos casas de la mía, pero siempre le quise, y me quiso, como si nos cobijara el mismo techo. Era pescador, igual que mi padre, solo que a él le duró más la marea: estuvo en su barco, firme como buen patrón, hasta que el almanaque y las enfermedades le armaron un motín. ¡Que esos dos no respetan a nadie!